
Se sabe muy poco sobre la masacre del domingo en Urumgi, China, donde murieron más de 140 personas y varios cientos resultaron heridas tras las protestas de representantes de la etnia musulmana uigur.
Aunque existen pocas imágenes se dice que el origen de los distubios fue una demostración de casi tres mil uigures contra un linchamiento acaecido días anteriores en la zona.
La respuesta de las autoridades fue la sangrienta represión de la policía que provocó la masacre de más de 140 uigures, 800 heridos y fuertes desórdenes.
Hasta ahora son pocas las organizaciones internacionales y gobiernos que han pedido cuentas a los dirigentes chinos. El peso del gigante asiático en el mercado mundial hace que los líderes del mundo enmudezcan y miren hacia otro lado obviando la terrible tragedia.
Ya antes de los juegos olímpicos del 2008, a la vista de todos, hubo otra masacre en el Tibet de similares consecuencias.
Desde esta página exigimos el respeto a los derechos humanos en todo el mundo, especialmente en China uno de los principales violadores en la actualidad.
Según plantean organizaciones de derechos humanos en China se fusilan anualmente unas 10 mil personas.